Viridiana Cornejo define su historia desde una palabra: raíz. Asegura que su origen en las comunidades de Hidalgo es lo que sostiene su visión política y su compromiso con la gente. Hoy, desde la Cámara de Diputados, impulsa una agenda enfocada en la dignidad, el bienestar y las oportunidades para quienes históricamente han sido poco escuchados.
Representar a mi gente es honrar lo que somos y dar espacio a lo que podemos llegar a ser juntos”, expresa al hablar de su labor legislativa. Su decisión de participar en la vida pública nació de observar de cerca las necesidades de su entorno y de la convicción de que las cosas podían hacerse de una manera más humana y cercana.
Reconoce que ser mujer en la política implica enfrentar obstáculos silenciosos, prejuicios y resistencias, pero afirma que esas experiencias también le permitieron comprender con mayor profundidad las luchas de otras mujeres hidalguenses. Por ello, sostiene que el cambio se construye escuchando, acompañando y trabajando desde el territorio.
La honestidad, la cercanía y el trabajo colectivo son los principios que guían su actuar. “La presencia de las mujeres ya es una forma de transformar”, afirma, convencida de que cuando las mujeres se acompañan entre sí, generan una fuerza capaz de cambiar realidades.
