Para Abigail Zúñiga Lazcano, regidora de Francisco I. Madero, la política fue consecuencia de una vocación mucho más profunda: el servicio a los demás. Su trayectoria comenzó en 2005 con la fundación del Club de Leones en el municipio, experiencia que marcó el rumbo de su vida y la llevó a trabajar durante años con adultos mayores, madres solteras y grupos vulnerables.
“Sentí que de ahí nació este amor por la labor social”, afirma.
Posteriormente colaboró en programas sociales y encabezó una organización de mujeres, consolidando una experiencia cercana a las necesidades de la ciudadanía.
“Hoy se define como una mujer “trabajadora, responsable, colaboradora y socialmente comprometida”, convencida de que el trabajo en equipo fortalece el servicio público.
A sus 60 años, asegura que cada etapa ha dejado enseñanzas valiosas: “Todo en nuestra vida son aprendizajes; incluso los errores y los tropiezos”. Entre los valores que guían su actuar destaca la honestidad, la integridad y la lealtad, principios que, asegura, le han abierto puertas a lo largo de su vida.
Sobre el liderazgo femenino, considera que la clave está en la decisión personal. “Si no tenemos decisión, no marcamos nuestro camino”, señala. Desde su experiencia acompañando a mujeres en situaciones de violencia, sostiene que cada una tiene la capacidad de transformar su realidad.
Su aspiración es seguir trabajando por las personas y contribuir a construir una sociedad con menos violencia y más empatía, convencida de que servir a los demás sigue siendo su verdadero propósito de vida.
Si no tenemos decisión, no marcamos nuestro camino”
